Motín en cárcel de Brasil llega a su fin

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    Las imágenes en esta galería son proporcionadas por autoridades policiales. Las personas arrestadas enfrentan meras acusaciones y son consideradas inocentes al menos que en una corte se compruebe lo contrario.

    SAO PAULO - Las autoridades resolvieron las negociaciones con los presos amotinados en una cárcel del sur de Brasil que mataron a cuatro reos en medio de la revuelta, dos de los cuales fueron decapitados. Los amotinados mantuvieron como rehenes a dos guardias de la cárcel de la ciudad de Cascavel y la policía informó que habría muchos reclusos heridos. El motín comenzó antes del amanecer del domingo y las negociaciones fueron interrumpidas durante la noche y retomadas el lunes, sin llegar a un acuerdo a mitad del día. Los presos exigen mejores condiciones en la penitenciaria y menos control en las visitas, informó Jairo Ferreira, abogado del sindicato de los guardias de la prisión. Ferreira agregó al sitio de noticias local CGN que los reos colocaron una de las cabezas de las víctimas sobre las piernas de uno de los guardias que tomaron como rehén y que luego fue liberado. Dos reos fueron decapitados y las otras dos víctimas que murieron fueron arrojadas del edificio. Aún no han sido identificados los muertos. Los presos prendieron fuego colchones y golpearon el tejado del edificio con palos de metal. Docenas de reclusos se montaron a la azotea del edificio con el rostro cubierto con ropa blanca. Sostuvieron a algunas personas con cuerdas o telas ajustadas alrededor del cuello o con los brazos atados en la espalda y les propinaron golpes. Colgaron mantas con las iniciales "PCC", Primer Comando Capital, un grupo delictivo que surgió en una prisión en la década de 1990. La cárcel albergaba a más de 1,000 presos cuando se desencadenó el motín, pero sólo tiene 928 camas.