Tras derrota electoral, Obama bebe...

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    EFE

    WASHINGTON - La derrota tiene un sabor amargo pero el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trató de ponerle un poco de humor y se mostró dispuesto a tomarse un whisky con el senador Mitch McConnell, el próximo líder de la mayoría del Senado, que acaban de ganar los republicanos. La broma viene de lejos y es que en 2013, durante la distendida intervención que los presidentes suelen hacer en la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, Obama ironizó que ante la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso le habían recomendado que se tomara una copa con McConnell. "¿En serio?", señaló en tono burlón, "¿por qué no se toma usted -dijo con especial énfasis- una copa con Mitch McConnell? Disculpen es que a veces me siento frustrado", comentó entonces. Obama reconocía hoy tras la derrota electoral del martes, cuando los republicanos lograron la mayoría en el Senado y la ampliaron en la Cámara de Representantes, que ahora tendrá que pasar más tiempo con McConnell y con el líder de la Cámara Baja, John Boehner, para avanzar en la agenda legislativa. "Estoy seguro de que voy a pasar mucho más tiempo con ellos ahora, porque esa es la única manera de que seamos capaces de conseguir hacer algunas cosas", dijo Obama en un tono más formal, en una rueda de prensa. Sin embargo, preguntado sobre si estaría ahora dispuesto a tomarse una copa con el senador republicano, Obama aseguró que "disfrutaría tomando un whisky de Kentucky con Mitch McConnell", cuyo estado es productor de esta bebida. "No sé cómo le gusta más", dijo con una media sonrisa, antes de pasar a alabar algunas de las cualidades del senador, del que dijo que siempre ha sido "muy directo" y nunca le ha hecho una promesa que no pudiera cumplir. Medios estadounidenses recurrieron a la hemeroteca y aseguran que la bebida favorita de McConnell es un Manhattan: whisky, vermut, hielo y un par de cerezas.